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Con motivo de la Guerra de la Independencia, los dos primeros días del mes de enero de 1809 tuvo lugar la invasión, por parte de los franceses, de las tierras gallegas. En la comarca de A Mariña Oriental los protagonistas serán los ayuntamientos de Ribadeo y Trabada, donde el célebre alcalde Melchor Díaz de la Rocha ofreció una tenaz resistencia al general francés François M. Fournier y a sus tropas. Tras la constitución en 1808 de la Junta de Defensa de Ribadeo con una guarnición militar de veinticinco soldados, las tropas napoleónicas entraron el 25 de enero de 1809 en Ribadeo sin encontrar oposición, exigiendo una gran cantidad de alimentos en las aldeas de los alrededores. Eran 150 los hombres que el general francés enviara a Ribadeo desde la ya conquistada villa de Mondoñedo. Ante estos abusos, el alcalde de Sante reaccionó convocando a los vecinos de Sante, Vidal, Vilaosende, Cedofeita, Valboa y Couxela para que se negasen a las exigencias de los franceses y se armasen en defensa de sus familias, sus haciendas y su país. Así fue como el 29 de enero de 1809, Díaz de la Rocha se presentó ante los franceses con 300 vecinos armados de escopetas y hoces. Dispuestos a defender el camino entre Mondoñedo y Ribadeo, conocido como el de Nosa Señora da Ponte, ocasionaron al enemigo la pérdida de 5 hombres y tres caballos ya al primer día. En los siguientes días, los vecinos fueron capaces de forzar la retirada del ejército francés hacia Mondoñedo, causándoles en total la baja de 60 soldados y 25 caballos. Fournier esperaba en Mondoñedo la llegada de refuerzos de Lugo y Ferrol, y, al recibirlos, los franceses entraron en Ribadeo definitivamente.
A pesar del éxito inicial de la campaña militar, la lucha no tuvo la esperada continuación. La falta de apoyo por parte de las Juntas de Asturias, Ribadeo y Mondoñedo hizo que la breve e improvisada empresa fracasara a causa de las discordias entre las autoridades encargadas de la defensa. Por todo eso, el alcalde de Sante abandonó la lucha, refugiándose durante varios años en A Coruña. A pesar del fracaso de esta batalla, hechos como éste hicieron posible que seis meses después el ejército francés se batiera en retirada hacia Astorga, abandonando definitivamente las tierras gallegas. En recuerdo de aquella hazaña, se conmemora anualmente, el lunes de Pentecostés, la festividad de Nosa Señora da Ponte en el barrio del mismo nombre de la parroquia de Arante.
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